Solos… Por ahora

Si dirigimos nuestra mirada al cielo en una noche despejada, lejos de la contaminación lumínica de las ciudades, podríamos observar hasta 5.000 (~10³) estrellas, de un total que se estima es del orden de 10²⁵ estrellas en el universo, y al cual la Vía Láctea aporta aproximadamente 250 miles de millones (2,5*10¹¹). Si partimos de la estimación de que hay entre 0,71 y 2,32 planetas por cada estrella de la Vía Láctea, entonces en esta deberían haber por lo menos 175 miles de millones (1,75*10¹¹) de planetas. De estos, se estima que al menos 40 mil millones (4*10¹⁰) de exoplanetas (planetas orbitando alrededor de estrellas diferentes al sol) son terrestres y están orbitadno a sus estrellas en la zona de habitabilidad. Además, 11 mil millones (~10¹⁰) de esas estrellas son estrellas como el sol, tipo G de la secuencia principal. Es decir están en proceso de fusión de helio a partir de hidrógeno, son de tipo espectral G y clase de luminosidad V.

Aunque hasta ahora solo se han descubierto oficialmente casi 4.000 exoplanetas, la lista de cantidatos es mucho mayor y crece de manera exponancial gracias a misiones como Kepler (2009), Gaia (2013) y la reciente misión TESS (2018). Es decir, la Tierra es una parte infinitamente pequeña de la Vía Láctea, que a su vez es una parte infinitamente pequeña del vasto universo. Y no solo somos una pequeña parte, sino que hay más planetas como el nuestro.

A pesar de lo anterior, la Tierra tiene algo que hasta ahora la hace especial ante tal cantidad de planetas, y es que es el único lugar conocido que alberga vida (al menos como la conocemos). Hasta ahora alrededor de dos millones de especies de seres vivos en la tierra han sido descritas. Cada una de ellas requiere de una mezcla particular de condiciones que le permiten crecer, reproducirse y tener un desarrollo óptimo. En general, la mayoría de organismos crece bajo condiciones “normales”. Sin embargo, hay especies conocidas como extremófilos, cuyo desarrollo óptimo ocurre bajo condiciones extremas, tales como temperaturas mayores a 100 °C o menores al 0 °C, alta salinidad, pH altamente ácido o básico, presiones mayores a la atmosférica, alta radioactividad u otras. Incluso muchos pueden soportar combinaciones de estos ambientes extremos, los cuales se conocen como organismos poliextremófilos.

Estos organismos, sumados a la idea de una gran cantidad de lugares que podrían albergarlos, hacen que la idea de estar solos sea cada vez menos plausible. Solo dentro del sistema solar, hay lugares con agua líquida (Fig. 1e), con agua sólida (Fig. 1b), con volcanes (Fig. 1a), con aminoácidos (Fig. 1d), con orgánicos complejos (Fig. 1e), con metano (Fig. 1g) y hasta con ciclo de hidrocarburos (como el del agua en la tierra) (Fig. 1c). Lugares que reunen las condiciones básicas de agua, energía y orgánicos complejos, para que la vida se desarrolle; lugares que bien podrían hospedar seres vivos terrestres, o por qué no, sus propios organismos.

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Figura 1. a) Io, luna de Júpiter. b) Encelado, luna de Saturno. c) Titán, luna de Saturno. d) Cometa. e) Asteroide. f) Europa, luna de Júpiter. g) Marte. Crédito: Wikipedia, Europress, El Salvador, El nuevo día.

Los lugares que han sido más estudiados en este tema son algunas lunas del sistema solar, debido a su potencial de habitabilidad, principalmente lunas de Júpiter y de Saturno. Por ejemplo, para la luna Encélado (de Saturno) científicos han tratado de calcular la cantidad de células que podrían habitarla y se calcula del orden de 10⁵/mL. Por otro lado, en Europa (luna de Júpiter) se estudia el tamaño de sus océanos, las posibles fuentes de calor, llegando a afirmar que incluso podría tener fumarolas hidrotermales y los compestos orgánicos que podría contener. Por lo tanto, no solo en la tierra pueden encontrarse las condiciones para que la vida se desarrolle, por el contrario, tal vez sean más comunes de lo que creemos.

Desde la antigüedad, muchos se hicieron preguntas sobre esa gran manta que nos rodeaba, construyendo hipótesis sobre esos pequeños puntos brillantes que se observan al caer la noche. Una de las preguntas sin resolver y que aún nos causa intriga es la de saber si realmente estamos solos en el universo. Ahora con el conocimiento que tenemos de estos puntos brillantes, de los planetas que los rodean, de las lunas conocidas, y con la ayuda de misiones como TESS y otras que vendrán, tal vez no estemos tan lejos de resolver esta pregunta y tal vez la respuesta nos sorprenda, recordando que la vida es tan pequeña como lo es una bacteria misma.

Enlaces de interés:
– Sonda Kepler: https://en.wikipedia.org/wiki/Kepler_(spacecraft)
– Planetas en la Vía Láctea: https://www.eso.org/public/archives/releases/sciencepapers/eso1204/eso1204.pdf
– 
Catálogo de exoplanetas: http://exoplanet.eu/catalog/
– TESS: https://en.wikipedia.org/wiki/Transiting_Exoplanet_Survey_Satellite
– Número de planetas: http://news.bbc.co.uk/2/hi/science/nature/7870562.stm

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