Vida extraterrestre ¿ficción?

“Los números son, pues, astronómicos: si el recuento de planetas en nuestro sistema solar no es inusual, entonces hay más planetas en el universo que la suma de todos los sonidos y palabras jamás pronunciados por cada ser humano que haya vivido. Declarar que la Tierra debe ser el único planeta en el cosmos con vida sería inexcusablemente egocéntrico de nuestra parte”.                                                   Neil deGrasse Tyson (2003)[1].

Es posible que la mayoría de nosotros nos hayamos preguntado en más de una ocasión si existe la vida fuera del planeta Tierra, incluso se han inventado historias, películas y libros sobre alienígenas, seres de otros planetas que nos invaden o visitan. Lo llaman ciencia ficción, sin embargo, la vida extraterrestre puede no ser tan ficticia, al contrario, es muy posible que allá afuera, en varios lugares del cosmos exista la vida.
La vida, como la conocemos está compuesta en un 99.9% de cuatro elementos químicos: carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno (CHON); nuestro planeta contiene estos elementos en una abundancia relativamente alta, esto sumado a condiciones ambientales como la temperatura, la presencia de oxigeno y una capa de ozono que nos protege de la radiación, hacen que la Tierra sea un planeta propicio para la vida. Sin embargo, estos elementos necesarios para la vida no solo se están presentes en la tierra, también se encuentran abundantes en estrellas y cometas (Tabla 1)[2], estos últimos constantemente están estrellándose contra otros cuerpos del espacio.
La Tierra no siempre fue el “paraíso” que conocemos ahora, se cree que la vida en la Tierra se originó hace ~4000 millones de años, en esa época el planeta era totalmente diferente, con temperaturas altas, con una atmósfera compuesta principalmente de metano y amonio, sin protección contra la radiación solar, sin oxígeno molecular y poca agua disponible[2], aun así surgió la vida, organismos unicelulares simples que poco a poco fueron colonizando el planeta, evolucionando y cambiando sus condiciones hasta convertirlo en el planeta que hoy habitamos.

tabla

Tabla 1. Abundancia de elementos químicos (% de masa) [2]

Los astrofísicos han detectado miles de exoplanetas, algunos con características extremas (temperaturas muy altas o muy bajas) y otros con características similares a la Tierra, también se ha detectado en nuestro sistema solar presencia de agua, como es al caso de Europa y Enceladus (lunas de Júpiter y Saturno respectivamente) donde se han detectado océanos de agua congelada, incluso en Enceladus se cree que hay agua líquida (Fig.1)[3].

enceladus

Figura 1. Representación transversal de Enceladus. (a) posible estructura interior de Enceladus. (b) representación del agua liquida que se forma en Enceladus [3]

En nuestro planeta también existen ambientes extremos, con características parecidas a los de esa Tierra de hace 4000 millones de años, también con agua congelada como Europa y Enceladus. En todos estos ambientes se ha hallado vida, microorganismos extremófilos con la capacidad de vivir en condiciones de alta salinidad y a temperaturas extremadamente bajas (-20°C) o extremadamente altas (113°C)[4], un ejemplo de esta ultima es Pyrococcus furiusus, una bacteria capaz de vivir a temperaturas superiores a los 100°C; incluso existen microorganismos capaces de vivir en el espacio exterior y sin la necesidad de una atmósfera que los proteja de la radiación directa, como lo es Deinococcus radiodurans (Fig. 2), el cual tiene la habilidad de restaurar su ADN de los daños ocasionados por alta cantidad de radiación[5].
Entonces, si en estos ambientes existen microorganismos que pudieron adaptarse para vivir, si fueron capaces de vivir en una Tierra con características totalmente hostiles y convertirla en el planeta que hoy conocemos, ¿no estarán haciendo lo mismo allá, en ese vasto y poco conocido mar que llamamos universo?

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Figura 2. Deinococcus radiodurans.

Para saber más
[1]. deGrasse Tyson, N. Search for Life in the Universe I – Reflections on the scientific and cultural implications of finding life in the cosmos. Astrobiology Magazine (2003). at <https://www.astrobio.net/alien-life/search-for-life-in-the-universe-i/&gt;
[2]. Damineli, A. & Cruz Damineli, D. S. Origins of life. ESTUDOS AVANÇADOS 21, (2007).
[3]. Spencer, J. Watery Enceladus. Phys. Today 38–44 (2011). at <www.physicstoday.org>
[4]. Bang, C. et al. Metaorganisms in extreme environments: do microbes play a role in organismal adaptation? Zoology 127, 1–19 (2018).
[5]. Daly, M. J. A new perspective on radiation resistance based on Deinococcus radiodurans. Nat. Rev. Microbiol. 7, 237–245 (2009).

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