¿COMO VER LO INVISIBLE?

La invisibilidad debe ser una de las respuestas más frecuentes a la pregunta: ¿si pudieras tener un superpoder, cuál sería?, quien no soñó siendo un niño (y de adulto también, ¿Por qué no?) en tener el poder de hacerse invisible e indagar sobre lo que siendo visible tal vez no pudiese descifrar, ver a Harry Potter y pensar “quiero tener esa capa”. Esta apetecida característica por mortales se hace presente en la ciencia y en las leyes de la física, cuando como por ejemplo cuenta la leyenda, la manzana golpeo la cabeza del joven newton mientras este descansaba en Cambridge, después del golpe seguramente se sobo para menguar el dolor y al tiempo pensó, viendo la luna, ¿Por qué esta no caía también encima de su cabeza?, no se preocupó el brillante  mozalbete ingles por su integridad, solo quedo en su cabeza dando vueltas, como lo hace la luna alrededor de la tierra, el misterioso comportamiento de la luna, que hacía que esta no se viniera a tierra, que la halaba o empujaba para que esta no se fuese abajo, sabemos que después de este episodio Newton en medio de su brillantez mostró he ilustro al mundo sobre como la gravedad era parte y lo había sido siempre, de nuestra cotidianidad, siendo esta parte de las cuatro fuerzas fundamentales.

Hablar de lo que no se ve en ciencia es pan de cada día, nadie presume en un laboratorio de haber visto con sus propios ojos un protón, un electrón, ni mucho menos un quark, no es una cuestión de fe tampoco, así las partículas sean invisibles a nuestros ojos, pero como en la ciencia la cuestión no es de creer o no, existen señales traducidas como demostraciones, que indican la existencia de; desde partículas hasta objetos supermasivos.

En 1975, la estadounidense Vera Rubin observó como estrellas en galaxias lejanas se movían como si existiera mucha más masa de la que ella podía observar, había un precedente para el misterio al que se enfrentaba la astrónoma, provenía de la década del treinta, era trabajo  del físico y astrónomo suizo, pero de origen búlgaro, Fritz Zwicky.

Zwicky en 1933 después de realizar minuciosas observaciones del cielo desde un observatorio ubicado en el monte Wilson sugirió la existencia de materia invisible entre las galaxias, no fue tomado en serio ni se le dio la importancia que se merecía, sin embargo, su dedicado trabajo a la observación del cielo sería reconocido cuarenta años después, cuando Vera trajo a la mente de la comunidad científica lo que Zwicky con muchas menos herramientas había enunciado.

Fue entonces desde la década del 70 que el concepto de “materia oscura” se convirtió en un tema recurrente en las conferencias y encuentros científicos, su

vera_rubin_large

Vera Rubín en su laboratorio. Crédito: BBC.

nombre se debe a lo invisible de la misma ya que esta no refleja la luz que le llega, pero la materia oscura no entro sin dar pasos que no estremecieran lo que se conocía hasta entonces y ahora mismo sobre el universo, datos como que se estima que el 80% de la materia del universo es materia oscura calan fuertemente entre los cosmólogos y astrofísicos del mundo.

Desde que Vera descubrió que la velocidad de varias estrellas ubicadas en una galaxia espiral eran las mismas, así estas estuviesen a distancias distintas del centro de la galaxias, la obligaron a preguntarse, como Newton lo había hecho siglos atrás, ¿Qué hacía que estas estrellas se comportaran de dicho modo?, hacer las preguntas adecuadas ayuda a avanzar en la ciencia, aun hoy las preguntas que acompañaron a la astrónoma originaria de Filadelfia siguen teniendo respuestas, en pleno 2018 muchos científicos tratan de detectar por primera vez materia oscura sin que esta detección este asociada a pruebas gravitacionales.

611265main_hubble_holidaywreath_full

Spiral galaxy, crédito: NASA.

Estamos entonces viendo (paradójicamente) como a partir de pruebas no visibles directamente como en la astronomía y la física se trabaja arduamente para seguir dando respuestas a lo invisible, no siempre es necesario ver para creer, y aunque suene religioso no podría estar más lejos de ello, Galileo es famoso por los más intrincados experimentos mentales, en artefacto tan útil como lo es el cerebro humano, las herramientas desarrolladas para entender el universo hoy son majestuosas, como colisionadores de partículas o telescopios orbitando alrededor de la tierra, pero en algún momento solo fue el cerebro humano en sí mismo.

PARA SABER MÁS

 

 

 

 

 

 

 

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s