Cada vez más pequeños.

 

Desde que los primeros organismos sobre la tierra desarrollaron la capacidad de movimiento, el universo para las formas de vida se ha hecho cada vez más grande, cada paso que daban nuestros antepasados les daba la sensación de que el mundo se expandía puesto que nunca encontraban un final por más que se alejaran de su punto de partida.

La evolución nos dotó como especie, con la capacidad de acelerar nuestro paso de diversas formas; montar animales, fabricar carrozas, barcas y aviones. Poco a poco nuestro planeta se iba dibujando como un espacio finito, nos encontramos en un campo abierto y vasto, pero a fin de cuentas limitado. Sin embargo, por sobre nuestras cabezas se alzaba un horizonte más, todavía inexplorado y misterioso, la bóveda celeste era para muchos un gran océano que daba la sensación de infinitud ya que entre más se observara más lejos se podía ver.

Así pues, nuestra constante observación del cielo nos llevó a entender que nuestro mundo hacía parte de un conjunto más grande, supimos luego que ese conjunto era una reunión de elementos que giraban alrededor de la estrella madre, El Sol; así nace nuestro concepto de “Sistema Solar” lo cual fue solo el comienzo de nuestra expansión desenfrenada hacía el entendimiento del cosmos. Nube de Oort, Vía láctea, grupo local, supercúmulo de Virgo, universo observable; todas estas fueron las fronteras que íbamos encontrando cada vez que al igual que hicimos con la tierra, tratábamos de hallarle un limite al firmamento.

Nuestro

Nuestro lugar en el universo. Tomado de:  Brahmachárin
paz y conocimiento. https://ramonemoralesc.wordpress.com/2017/02/03/estructura-del-universo-observable-en-un-grafico/

Ahora entendemos que la extensión del universo se escapa de nuestro entendimiento, la astronomía trata de explicarnos estas magnitudes con números que no podemos imaginar siquiera,  desde nuestra limitada cognición todos estos datos sólo nos permiten asumir una sola cosa con escasa certeza: El universo es infinito; esto puede ser terriblemente escandaloso para muchos, la infinitud como algo material es algo que ya habíamos sacado de nuestro vocabulario hace milenios cuando supimos que el planeta tierra tenía una extensión limitada, volver a asimilarlo si es que alguna vez lo hicimos, nos resulta tortuoso puesto que nuestra percepción no está capacitada para esto, por ello la ciencia nos exhorta al distanciamiento de los sentidos para entender lo que ocurre en el cosmos, debemos abstraer el conocimiento desde los datos y los números que se ofrecen y así es más sencillo comprender la naturaleza inconmensurable del universo.

Ahora que vislumbramos esta realidad, tenemos que hacer frente a una serie de situaciones que se desprenden de un modelo de universo infinito; como primer punto, debemos entender que allá afuera, todo el tiempo están ocurriendo cosas que se diferencian por completo de nuestras experiencias cotidianas; planetas en los que llueven diamantes, metano y ácido sulfúrico; planetas en los que nunca se ve un anochecer o que orbitan dos estrellas a la vez; hay una gran variedad de circunstancias inimaginables a nuestro alrededor y es precisamente la infinitud del cosmos la que permite tantas y tan extrañas combinaciones, al ser un universo ilimitado se debe aceptar por cuestiones de probabilidad que todo aquello que sea posible, está ocurriendo ahora mismo en algún lugar. Para entender esto, se puede hacer un ejercicio mental, se debe imaginar estar frente a una maquina de escribir tecleando de manera aleatoria por un periodo infinito de tiempo, las leyes de probabilidad nos dicen al respecto de este caso que en algún momento debe surgir de este infinito número de combinaciones, una copia exacta y al pie de la letra de “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”, así de extraño es el concepto de “Infinito”.

Entonces la infinita cantidad de combinaciones existentes están ocurriendo a la vez en una cantidad infinita de repeticiones, millones y millones de versiones del escritor de este ensayo están digitando estas mismas frases a la par, billones y billones de lectores idénticos están repasando estas líneas al mismo tiempo.  Esto por supuesto escapa de toda demostración experimental, no existen evidencias de que en realidad nuestro mundo funcione de esta manera, sin embargo, muchas hipótesis modernas apuntan a este mismo hecho, una de las más destacables es la clasificación de multiversos de Tegmark, postulada por el cosmólogo Max Tegmark, quien ofrece una clasificación taxonómica de las posibles combinaciones derivadas de un universo ilimitado.

Lo más interesante de esta clasificación es el hecho de que dentro de la astronómica magnitud de posibilidades existentes dentro de este universo, también hay espacio para pensar que al igual que hay infinitos planetas, galaxias y cúmulos, puede haber incluso infinitos universos. Esta clasificación nos habla de 4 tipos de multiversos que se superponen en un orden jerárquico de complejidad y diferencia con respecto al nuestro, es decir que a medida que avanza este orden, más diferentes al nuestro son los otros universos.

Para este escrito solo abordaremos el nivel I de la clasificación de Tegmark pues es la más sencilla de entender y de explicar, y da una pequeña aproximación de la complejidad que existe detrás de la declaración de infinitud de nuestro universo.

Se entiende por multiverso de nivel I al generado por la propia inflación del cosmos, lo cual genera un conjunto infinito de “Esferas de Hubble” que son el espacio máximo del universo con el que podría interactuar un observador, más allá de esta los objetos se alejan entre sí a una velocidad mayor a la de la luz por la expansión misma del universo.

hubble

Esfera de Hubble. En el centro Súpercumulo de Virgo.  Tomado de:  Atlas of the universe. http://www.atlasoftheuniverse.com/universe.html

Estas esferas tendrían condiciones iniciales similares por lo cual sus “ingredientes” estarían en la misma proporción, lo cual permitiría la formación de estructuras y condiciones idénticas en muchas de ellas, de hecho, teniendo en cuenta estas proporciones de “material” se puede estimar la distancia promedio que hay que moverse para hallar a un ser humano idéntico a alguno de nuestra propia burbuja: 1028 metros, sin embargo para hallar a una persona no sólo idéntica sino también con las mismas condiciones de vida, en un planeta exactamente igual, haciendo exactamente lo mismo, habría que avanzar la escandalosa suma de 1010^118 metros, pues es la distancia a la que se encontraría una Esfera de Hubble igual a la nuestra (Tegmark, 2003).

 

 

En los demás niveles de multiverso se variarían no solo las condiciones iniciales sino también las dimensiones espaciotemporales, las cualidades de las partículas

Multi

Representación artística de los multiversos. Tomada de Vix.com https://www.vix.com/es/ciencia/169023/que-significan-exactamente-el-multiverso-y-los-universos-infinitos

fundamentales e incluso las constantes físicas, lo cual daría origen a universos con características totalmente distintas, donde las leyes de electromagnetismo, gravedad, movimiento y termodinámica funcionarían de forma totalmente diferente (Tegmark, 2003).

Es claro que nuestra existencia como seres consientes y preocupados por entender la naturaleza del cosmos está condicionada a un gran número de variables que debían coincidir, si existen puntos en el universo que son notoriamente favorables para el surgimiento de vida inteligente, se debe tener en cuenta que forzosamente existen sitios donde no es así.  No obstante, que estemos ubicados justo aquí no debería bastar para sentirnos privilegiados o especiales, simplemente tenemos la ubicación que una ley de probabilidades nos obliga a tener, lo que realmente debería llenarnos de asombro, es como desde nuestros inicios como especie nuestro universo se ha ido ampliando hasta los horizontes de lo impensable, no solo físicamente, sino dentro de nuestro entendimiento, lo realmente increíble de nuestra naturaleza es como poco a poco hacemos de nuestra existencia y nuestro pálido punto azul, algo cada vez más y más pequeño.

 

Cosmos

Palido punto azul. Tomado de Cosmos Carl Sagan.

 

Para saber más:

 

 

Parallel Universes
Max Tegmark:

Haz clic para acceder a multiverse.pdf

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